martes, 9 de diciembre de 2014

Reporte Final. Eduardo Peñúñuri Terán

UNIVERSIDAD DE SONORA
DEPARTAMENTO DE HISTORIA Y ANTROPOLOGÍA
LICENCIATURA EN HISTORIA


Reporte Final

¿Cómo podrías definir la Historia?
¿Pueden las fuentes documentales darnos razón de todos los sucesos del pasado? ¿Por qué?
¿Es posible lograr un relato histórico cien por ciento objetivo? ¿Por qué?
¿Cuáles son las particularidades que distinguen a la Historia de las demás Ciencias Sociales?
¿Cuáles son las características actuales de la Historia?
Mtro. Hiram Félix Rosas

Eduardo Peñúñuri Terán
Exp: 9210025



Hermosillo, Sonora, 11 de diciembre del 2014


La historia puede definirse de diversas maneras debido a que este término ha sido interpretado y desarrollado de diferentes formas por distintos tipos de autores a través del tiempo. Ejemplo de ello son los múltiples autores y los conceptos de historia que estudiamos y comentamos en clase durante el semestre. En base a ellos, mi concepto de historia es el siguiente:
El hombre crea historia formándose conceptos con los cuales transforma la realidad; estos conceptos los forma desarrollando una coherencia, esto es, conexiones de acontecimientos dirigidos a algo o alguien a quien acontezca cada vez más elaborados de todo lo que hace y lo que le ocurre, otorgándole con lo cual un significado que sirva a algún propósito. Después de creado estos conceptos ya está pensando en volver a influir en la realidad que recién creó y vuelve a transformarla, y así sucesivamente influirá en el mundo que le rodea transformando toda la realidad. A partir de esa realidad recién transformada surgirá una nueva comprensión de la coherencia cada vez más compleja con su correspondiente significado. Con este círculo repetitivo se crea cada vez más consciencia, transformando constantemente el mundo en el que vive. Para que ésta definición esté completa tiene que existir una mente que comprenda todo lo anterior, es decir, que perciba dicha coherencia entre la conexión de acontecimientos y ese algo o alguien a quien va dirigido, así como asignarle un significado. Eso quiere decir que sirva a algún propósito o que explique algún fenómeno, creando por lo tanto, historia. No puede haber historia sin significado, así como no puede haberla sin historiador.
Del mismo modo se puede definir como la disciplina del auto conocimiento humano. Saber uno mismo lo que podemos hacer, pero como nadie sabe lo que somos capaces de hacer hasta que lo intentamos, por lo tanto la única forma de averiguarlo es descubrir lo que el hombre ha hecho, mediante una búsqueda con fuentes indirectas o primarias de una realidad que ya no existe, es decir, realizar la investigación de los sucesos conforme a fuentes confiables que nos lleven al buen término de nuestro trabajo.
Cada una de las definiciones de los distintos autores depende mucho del tiempo en que estos fueron formados, así como al tipo de escuela a la cual pertenecen. Cada persona o cada autor tiene su propia definición o concepción de lo que es la historia dependiendo del contexto en el que se desarrolló, así como su corriente política, ideológica y hasta espiritual. Un ejemplo son las tres distintas definiciones de historia que escuché en el pasado VII Coloquio de Historia y Antropología expuestas por doctores en historia ponentes en el evento.
En lo referente a las fuentes documentales o históricas, todo conocimiento histórico necesita la utilización de fuentes, ya sean documentos (fuentes escritas), testimonios (fuente oral) u objetos (fuente arqueológica), su argumentación se basa en la interpretación de ellas. No se trata de revivir el pasado por medio de traer algunas fuentes al presente, si no interpretarlas y construir una historia a partir de leer, dialogar y reflexionar con ellas. Las fuentes son las mismas, estas no cambian, pero la mirada del historiador no lo es, la información que se puede obtener de la fuente no se da solo a partir de ella, si no de la mirada que le da sentido; al leer los resultados de una investigación no solo vemos la fuentes interpretadas si no la mirada del historiador, su interés por construir un discurso histórico.
No debemos creer que para realizar una investigación histórica es suficiente con la utilización de las fuentes, se necesita de conocimientos históricos sobre el tema. También se puede hacer historia del presente, en este sentido las fuentes utilizadas no recuperan un pasado, si no que construyen un presente histórico con elementos del mismo presente.
            Con lo expuesto anteriormente, mi opinión es que las fuentes documentales históricas no nos pueden dar razón de absolutamente todos los sucesos del pasado; simplemente porque son solo un fragmento de la historia, una parte que nosotros escogimos y a la cual le asignamos un significado. Recordando las actividades 11 y 13 (película “Salvador” y Fotografía de Romano), donde comentamos y discutimos sobre los fragmentos de historia de los que estaban compuestos el video y la fotografía; del mismo modo, en la actividad referente a la entrevista de Graciela de Garay, vimos la importancia del documento oral para la realización de una investigación histórica, sin que esta nos pudiera revelar todos los sucesos del pasado. Además con las visitas a los archivos históricos y hemeroteca, nos dimos cuenta de la gran cantidad de documentos escritos importantes que resguardan, pero nunca podrán contener en ellos todas las respuestas a todos los sucesos.
            La Historia no puede ser entendida como algo definitivo y dado. La Historia no está escrita, se está escribiendo; la interpretación histórica finalmente está generando una significación del hecho histórico para el presente. “El historiador no puede abandonar su esencia humana, es por ello que le resulta imposible ser objetivo y abandonar su contexto cultural y social al que pertenece” (Le Goff, 1997,32). Esto quiere decir que cada historiador hace diferentes lecturas de los documentos, dependiendo de su perspectiva tanto personal como cultural. Lo que el historiador cree y piensa, es decir, todas sus creencias y sus compromisos, difícilmente podrán separarse de su persona, por lo tanto, esto no quiere decir que disminuirá el valor de su comprensión histórica. Lo anterior significa que todo concepto de información como lo son los datos históricos, pueden ser entendidos y comprendidos solo por encontrarse dentro de la mente del historiador.
            No podemos lograr un relato histórico cien por ciento objetivo ya que la subjetividad se encuentra implícita en el historiador. Desde el momento en que el historiador escoge entre varias opciones el tema a investigar, desde ahí comienza la subjetividad. Recordemos que es el historiador el que escoge su relato histórico, lo que para él representa un mayor significado. Todo relato histórico está sujeto a la crítica de otros historiadores, los cuales argumentarán científicamente sus objeciones ha dicho trabajo, pero también gracias a éstas críticas, el trabajo será más completo y cercano a la realidad (más objetivo). La crítica o interpretación de otros historiadores no es el único problema para llegar a la objetividad en el relato histórico, recordemos también que los documentos de las fuentes no son del todo objetivos e inocentes. La verdad es un momento determinado por la época y su entorno, y se encuentra influenciada por la sociedad sobre la memoria; todo esto nos ayudará a acercarnos cada vez más a la objetividad.
            La Historia es el estudio de las acciones humanas reflejadas en el pasado. La Historia, al igual que el resto de las disciplinas sociales permite al hombre obtener conocimiento sobre la realidad; la necesidad de dar una explicación a los fenómenos que se presentan en la realidad en que actúa el hombre, debido a las implicaciones que tienen para él, lo obliga a tratar de darles una explicación, de llenarlos de contenido lógico que les proporcione una coherencia  y permitan garantizar cierto control sobre ellos.
            No existe conocimiento que no sea consecuencia directa de las dudas que surgen de la interacción del hombre con su medio. La Historia y las Ciencias Sociales siguen ese mismo movimiento. Las Ciencias Sociales en su conjunto intentan interpretar los fenómenos generados a partir de la acción directa del hombre sobre su entorno y sus semejantes. La acción puede ocurrir tanto por omisión o acción, y repercute en la manera en que se configura la realidad social. Las Ciencias Sociales se encargan de estudiar de manera general las acciones del hombre y sus consecuencias, intentando darles una explicación lógica y coherente, alejada de interpretaciones mágicas o de carácter sobrenatural, ajenas a la propia acción humana. El estudio de la Historia parte del presente, el presente plantea las interrogantes que incitan a buscar en el pasado. La Historia intenta dar razón de nuestro presente particular.
La Historia se ocupa de hechos que sucedieron anteriormente, actos de seres humanos que han sido realizados en el pasado, mientras que el resto de las disciplinas sociales se ocupan en el análisis de la realidad presente, aunque dicho análisis muchas veces tiene que hacer alusión al pasado.
Actualmente se considera a la Historia como una ciencia social que indaga sobre las causas y consecuencias de los procesos políticos, económicos, sociales y culturales del tiempo pasado. Los historiadores tienden actualmente a estudiar procesos y no solamente hechos históricos, y se ha incrementado el interés por la historia económica y social de los pueblos, perdiendo terreno la exclusividad de los hechos políticos como ocurría hasta mediados del Siglo XX, sin querer decir que los haya dejado de lado. La comprensión de los hechos históricos solo es posible si se entiende las causas y sus consecuencias, y se busca explicación a todas las transformaciones que han operado en el mundo, no solo a los cambios políticos. El hombre vive en una sociedad y un mundo en constante cambio en todos los órdenes, entonces la historia lo ayuda a comprender esos cambios.
El trabajo del historiador debe centrarse en buena medida en plantear problemas para intentar comprender las causas últimas de las cosas, es decir, poder partir del análisis para poder llegar a una historia razonada que no pretenda verdades eternas, sino mantener un cierto espíritu crítico que se muestre útil a la sociedad y permita proponer alternativas de cambio y progreso social.
Es importante para todos nosotros comprender que la pobreza, el hambre, la degradación ambiental, la discriminación y el racismo así como otros tantos males de nuestra época, no son realidades inevitables, tienen sus causas y razones que debemos encontrar realizando una visión crítica del pasado. La tarea del historiador es esencial para comprender el presente, comprender sería imposible sin conocer; la historia debe enseñarnos a situar cosas detrás de las palabras.

Se ha dicho que en el contexto globalizado del Siglo XXI las fronteras culturales tienden a desaparecer y las concepciones sobre el tiempo y la historia son iguales en todas partes. En una realidad en el que el éxito económico se equipara con la felicidad y se busca la gratificación inmediata, la comprensión del pasado queda como una señal obsoleta que no tiene sentido en un mundo acostumbrado a la inmediatez. De ahí que la comprensión de la historia sea fundamental para comprender nuestras vidas y los significados de la forma en que nos movemos y somos.