UNIVERSIDAD
DE SONORA
DEPARTAMENTO DE HISTORIA Y
ANTROPOLOGÍA
LICENCIATURA
EN HISTORIA
Reporte Final
¿Cómo podrías
definir la Historia?
¿Pueden las
fuentes documentales darnos razón de todos los sucesos del pasado? ¿Por qué?
¿Es posible
lograr un relato histórico cien por ciento objetivo? ¿Por qué?
¿Cuáles son
las particularidades que distinguen a la Historia de las demás Ciencias
Sociales?
¿Cuáles son
las características actuales de la Historia?
Mtro. Hiram Félix Rosas
Eduardo Peñúñuri Terán
Exp:
9210025
Hermosillo,
Sonora, 11 de diciembre del 2014
La
historia puede definirse de diversas maneras debido a que este término ha sido
interpretado y desarrollado de diferentes formas por distintos tipos de autores
a través del tiempo. Ejemplo de ello son los múltiples autores y los conceptos
de historia que estudiamos y comentamos en clase durante el semestre. En base a
ellos, mi concepto de historia es el siguiente:
El
hombre crea historia formándose conceptos con los cuales transforma la
realidad; estos conceptos los forma desarrollando una coherencia, esto es,
conexiones de acontecimientos dirigidos a algo o alguien a quien acontezca cada
vez más elaborados de todo lo que hace y lo que le ocurre, otorgándole con lo
cual un significado que sirva a algún propósito. Después de creado estos conceptos
ya está pensando en volver a influir en la realidad que recién creó y vuelve a
transformarla, y así sucesivamente influirá en el mundo que le rodea
transformando toda la realidad. A partir de esa realidad recién transformada
surgirá una nueva comprensión de la coherencia cada vez más compleja con su
correspondiente significado. Con este círculo repetitivo se crea cada vez más
consciencia, transformando constantemente el mundo en el que vive. Para que ésta
definición esté completa tiene que existir una mente que comprenda todo lo
anterior, es decir, que perciba dicha coherencia entre la conexión de
acontecimientos y ese algo o alguien a quien va dirigido, así como asignarle un
significado. Eso quiere decir que sirva a algún propósito o que explique algún fenómeno,
creando por lo tanto, historia. No puede haber historia sin significado, así
como no puede haberla sin historiador.
Del
mismo modo se puede definir como la disciplina del auto conocimiento humano.
Saber uno mismo lo que podemos hacer, pero como nadie sabe lo que somos capaces
de hacer hasta que lo intentamos, por lo tanto la única forma de averiguarlo es
descubrir lo que el hombre ha hecho, mediante una búsqueda con fuentes
indirectas o primarias de una realidad que ya no existe, es decir, realizar la
investigación de los sucesos conforme a fuentes confiables que nos lleven al buen
término de nuestro trabajo.
Cada
una de las definiciones de los distintos autores depende mucho del tiempo en
que estos fueron formados, así como al tipo de escuela a la cual pertenecen.
Cada persona o cada autor tiene su propia definición o concepción de lo que es
la historia dependiendo del contexto en el que se desarrolló, así como su
corriente política, ideológica y hasta espiritual. Un ejemplo son las tres
distintas definiciones de historia que escuché en el pasado VII Coloquio de
Historia y Antropología expuestas por doctores en historia ponentes en el
evento.
En
lo referente a las fuentes documentales o históricas, todo conocimiento
histórico necesita la utilización de fuentes, ya sean documentos (fuentes
escritas), testimonios (fuente oral) u objetos (fuente arqueológica), su
argumentación se basa en la interpretación de ellas. No se trata de revivir el
pasado por medio de traer algunas fuentes al presente, si no interpretarlas y
construir una historia a partir de leer, dialogar y reflexionar con ellas. Las
fuentes son las mismas, estas no cambian, pero la mirada del historiador no lo
es, la información que se puede obtener de la fuente no se da solo a partir de
ella, si no de la mirada que le da sentido; al leer los resultados de una
investigación no solo vemos la fuentes interpretadas si no la mirada del
historiador, su interés por construir un discurso histórico.
No
debemos creer que para realizar una investigación histórica es suficiente con
la utilización de las fuentes, se necesita de conocimientos históricos sobre el
tema. También se puede hacer historia del presente, en este sentido las fuentes
utilizadas no recuperan un pasado, si no que construyen un presente histórico
con elementos del mismo presente.
Con lo expuesto anteriormente, mi
opinión es que las fuentes documentales históricas no nos pueden dar razón de absolutamente
todos los sucesos del pasado; simplemente porque son solo un fragmento de la
historia, una parte que nosotros escogimos y a la cual le asignamos un
significado. Recordando las actividades 11 y 13 (película “Salvador” y
Fotografía de Romano), donde comentamos y discutimos sobre los fragmentos de
historia de los que estaban compuestos el video y la fotografía; del mismo
modo, en la actividad referente a la entrevista de Graciela de Garay, vimos la
importancia del documento oral para la realización de una investigación
histórica, sin que esta nos pudiera revelar todos los sucesos del pasado.
Además con las visitas a los archivos históricos y hemeroteca, nos dimos cuenta
de la gran cantidad de documentos escritos importantes que resguardan, pero
nunca podrán contener en ellos todas las respuestas a todos los sucesos.
La Historia no puede ser entendida
como algo definitivo y dado. La Historia no está escrita, se está escribiendo;
la interpretación histórica finalmente está generando una significación del hecho
histórico para el presente. “El
historiador no puede abandonar su esencia humana, es por ello que le resulta
imposible ser objetivo y abandonar su contexto cultural y social al que
pertenece” (Le Goff, 1997,32). Esto quiere decir que cada historiador hace
diferentes lecturas de los documentos, dependiendo de su perspectiva tanto
personal como cultural. Lo que el historiador cree y piensa, es decir, todas
sus creencias y sus compromisos, difícilmente podrán separarse de su persona,
por lo tanto, esto no quiere decir que disminuirá el valor de su comprensión
histórica. Lo anterior significa que todo concepto de información como lo son
los datos históricos, pueden ser entendidos y comprendidos solo por encontrarse
dentro de la mente del historiador.
No podemos lograr un relato histórico
cien por ciento objetivo ya que la subjetividad se encuentra implícita en el
historiador. Desde el momento en que el historiador escoge entre varias
opciones el tema a investigar, desde ahí comienza la subjetividad. Recordemos
que es el historiador el que escoge su relato histórico, lo que para él
representa un mayor significado. Todo relato histórico está sujeto a la crítica
de otros historiadores, los cuales argumentarán científicamente sus objeciones ha
dicho trabajo, pero también gracias a éstas críticas, el trabajo será más
completo y cercano a la realidad (más objetivo). La crítica o interpretación de
otros historiadores no es el único problema para llegar a la objetividad en el
relato histórico, recordemos también que los documentos de las fuentes no son del
todo objetivos e inocentes. La verdad es un momento determinado por la época y
su entorno, y se encuentra influenciada por la sociedad sobre la memoria; todo
esto nos ayudará a acercarnos cada vez más a la objetividad.
La Historia es el estudio de las
acciones humanas reflejadas en el pasado. La Historia, al igual que el resto de
las disciplinas sociales permite al hombre obtener conocimiento sobre la realidad;
la necesidad de dar una explicación a los fenómenos que se presentan en la
realidad en que actúa el hombre, debido a las implicaciones que tienen para él,
lo obliga a tratar de darles una explicación, de llenarlos de contenido lógico
que les proporcione una coherencia y
permitan garantizar cierto control sobre ellos.
No existe conocimiento que no sea
consecuencia directa de las dudas que surgen de la interacción del hombre con
su medio. La Historia y las Ciencias Sociales siguen ese mismo movimiento. Las
Ciencias Sociales en su conjunto intentan interpretar los fenómenos generados a
partir de la acción directa del hombre sobre su entorno y sus semejantes. La
acción puede ocurrir tanto por omisión o acción, y repercute en la manera en
que se configura la realidad social. Las Ciencias Sociales se encargan de
estudiar de manera general las acciones del hombre y sus consecuencias, intentando darles una explicación lógica y coherente, alejada de
interpretaciones mágicas o de carácter sobrenatural, ajenas a la propia acción
humana. El estudio de la Historia parte del presente, el presente plantea las
interrogantes que incitan a buscar en el pasado. La Historia intenta dar razón
de nuestro presente particular.
La
Historia se ocupa de hechos que sucedieron anteriormente, actos de seres
humanos que han sido realizados en el pasado, mientras que el resto de las
disciplinas sociales se ocupan en el análisis de la realidad presente, aunque
dicho análisis muchas veces tiene que hacer alusión al pasado.
Actualmente
se considera a la Historia como una ciencia social que indaga sobre las causas
y consecuencias de los procesos políticos, económicos, sociales y culturales
del tiempo pasado. Los historiadores tienden actualmente a estudiar procesos y
no solamente hechos históricos, y se ha incrementado el interés por la historia
económica y social de los pueblos, perdiendo terreno la exclusividad de los
hechos políticos como ocurría hasta mediados del Siglo XX, sin querer decir que
los haya dejado de lado. La comprensión de los hechos históricos solo es
posible si se entiende las causas y sus consecuencias, y se busca explicación a
todas las transformaciones que han operado en el mundo, no solo a los cambios
políticos. El hombre vive en una sociedad y un mundo en constante cambio en
todos los órdenes, entonces la historia lo ayuda a comprender esos cambios.
El
trabajo del historiador debe centrarse en buena medida en plantear problemas
para intentar comprender las causas últimas de las cosas, es decir, poder
partir del análisis para poder llegar a una historia razonada que no pretenda
verdades eternas, sino mantener un cierto espíritu crítico que se muestre útil
a la sociedad y permita proponer alternativas de cambio y progreso social.
Es
importante para todos nosotros comprender que la pobreza, el hambre, la
degradación ambiental, la discriminación y el racismo así como otros tantos
males de nuestra época, no son realidades inevitables, tienen sus causas y
razones que debemos encontrar realizando una visión crítica del pasado. La
tarea del historiador es esencial para comprender el presente, comprender sería
imposible sin conocer; la historia debe enseñarnos a situar cosas detrás de las
palabras.
Se
ha dicho que en el contexto globalizado del Siglo XXI las fronteras culturales
tienden a desaparecer y las concepciones sobre el tiempo y la historia son
iguales en todas partes. En una realidad en el que el éxito económico se
equipara con la felicidad y se busca la gratificación inmediata, la comprensión
del pasado queda como una señal obsoleta que no tiene sentido en un mundo
acostumbrado a la inmediatez. De ahí que la comprensión de la historia sea
fundamental para comprender nuestras vidas y los significados de la forma en
que nos movemos y somos.

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