Eduardo Peñúñuri Terán.
Expediente:214210732. Correo: lalopt@hotmail.com.
Actividad 13. Ruggiero
Romano. “La Historia y la fotografía”. Miércoles 30 de octubre del
2014.
Fue interesante pero a la vez un tanto obvio lo que nos dijo Ruggiero Romano en su texto acerca de la
Historia y fotografía. La fotografía
por sí sola no resulta de gran valor documental, a diferencia de que ésta cuente
con el lugar y fecha en que fue capturada, y si es posible, también con el
autor de dicha toma.
Como lo había comentado
anteriormente en la reflexión del texto de la película “Salvador”, mi opinión en ese momento fue que la fotografía en sí
sola no significaba mucho, ya que no me decía en qué lugar se encontraban el día
de la foto, el tiempo, y quienes eran los que salían en ella. Como nos dice
Romano, al contar con la información del lugar y la fecha en que fue tomada,
ésta se convierte en documento, pero también a la vez también en “monumento” (para
el autor de la foto y el historiador que hace uso de ella), ya que un monumento
es lo que te hace “recordar” algunas cosas sobre la imagen capturada, y la
fotografía con las características antes mencionadas, aparte de informar (como documento),
te hace recordar cosas que a lo mejor en el momento de capturarla no las habías
notado.
Otra cosa que me resultó interesante
es cuando comenta sobre la falsificación de la fotografía, es decir, cuando se
tiene la certeza que una foto es falsa, esta sigue siendo significativa; pero
para que esto suceda se tiene que tener consciencia de su falsedad, imagino yo
que para darle su respectivo valor de: “porqué motivo fue falsificada”, que
quisieron ocultar, lo que realmente trataron de decir o dar a entender, etc.
Al final, el autor nos comenta
brevemente lo relevante de las series fotográficas a diferencia de tener una
sola foto, pero imagino que será otro tema posterior que tenga que ver tal vez
con el video, que sería un tipo de documento muy diferente al de una foto inmóvil
(aclarando que éso es lo que yo creo y me estoy imaginando).
1855
Fotografía
tomada en 1855 en Murcia, Murcia, España.
El
autor de la foto es: J. Vte. Olivares. Fotógrafo de la Real Casa.
De
hecho, detrás de la fotografía viene toda esta información, por lo que me
pareció sumamente interesante que el fotógrafo mismo anunciara en ella que: “Se
retrata todos los días aunque esté nublado”; y Proporciona su dirección:
Platería 79, teléfono 99.
Todo parece indicar que se trata de
una familia típica. La postura es la usual de la época, es decir, con los
padres al centro y alrededor los hijos. Solo que esta imagen no me resulta del
todo “típica”, ya que si observamos bien, solo parece estar la madre, faltaría
el padre de familia. Pienso que lo más probable es que el padre murió (un
divorcio sería impensable para la época y menos atreverse todavía a retratarse),
porque el tomarse una fotografía en el año de 1855 hubiese significado un
acontecimiento muy importante, mucho más para una familia de clase media o
media-baja como parecen ser los fotografiados.
En mi opinión, la vestimenta usada me
indica que se trata de una familia de clase media-baja. Se ve que se vistieron
con sus mejores “galas”, tal vez las niñas más grandes usaron vestidos de otras
personas, ya que se nota que les quedan un tanto holgados. En lo referente a la
expresión de sus rostros, la madre se mira un poco seria, tal vez triste, con
la mirada fija en la “nada”, no así los cinco hijos más chicos, ya que las
sonrisas que emanan de sus rostros me parecen de lo más espontaneas y natural,
sin fingir, se ve que la están “gozando” durante la sesión fotográfica. La que
parece ser la hija mayor se encuentra un tanto seria, como la madre, tal vez
por ser la mayor de sus hermanos y la que mejor se da cuenta de la realidad.
El que estén con zapatos y calcetas,
además de su vestimenta y que todos cuenten con un corte de pelo, me indica que
tampoco pertenecen a la clase más baja de su sociedad; sin dejar de observar
que la madre trae en su cuello lo que parece ser una cadenita, tal vez con un
dije (por la terminación en “V” de la cadena).
En resumen, la vestimenta me indicaría
que no cualquier familia humilde puede adquirirla, me dice que son una familia
sin demasiadas preocupaciones económicas, pero a la vez sus rostros me dicen
todo lo contrario, me parece una familia trabajadora, un tanto sencilla, que lo
más probable sería que les hubieran proporcionado la vestimenta para la ocasión
o tal vez la adquirieron con algunos sacrificios exclusivamente para la sesión.
1870
Fotografía
tomada en 1870 en Almasa, Albacete, España.
Por: Vicente Simarro.
La fotografía me dice que se trata
de una familia de clase media o media-alta, la postura es la usual para este
tipo de sesión, la madre sentada en medio, el padre apoyándola con su mano
sobre el hombro, y el hijo (al parecer su único hijo) al costado de su madre.
Los tres tienen la misma mirada, una mirada “normal y serena” que probablemente
les pidieron poner para la ocasión, un tanto serios más no tristes. Noto que no
es probable que tengan preocupaciones económicas, ya que la vestimenta usada
nos indica la clase a la que pertenecen. A diferencia de la anterior
fotografía, se ve que la ropa sí sería la que regularmente utilizan.
Al situarse la madre un poco delante del padre, me indica el respeto que podría existir dentro de la familia, es decir, no es la postura usual machista de la época, donde el padre es el centro de atención de la foto. La vestimenta de los barones parece costosa empezando por el calzado y los sombreros. La vestimenta de la madre es de calidad para su época, además de traer un dije, collar y abanico, señal indudable de estatus social. No se observa que haya diferencia marcada de edades en el matrimonio, los tres parecen conformes y contentos.
2013
Fotografía
tomada en 2013 en Jalisco, México.
Por: Emiliano Thibaut.
Esta imagen me indica un niño de
alrededor de doce años de edad, si bien no con una mirada triste, sí con una
mirada de resignación, de marginación y lo que aún es peor, una mirada de adulto.
Por supuesto que su vestimenta
indica “marginación”, pobreza, esfuerzo y tal vez, abuso laboral. Con su cuerpo
manchado de lo que parece algún tipo de carbón o tierra negra, nos ofrece una
idea del trabajo diario que debe desempeñar.
El contexto ambiental de la foto nos
transporta al lugar de su trabajo, con pala en mano vemos el entramado de
maleza donde debe transitar y desempeñar su faena. Si no fuese porque sé que se
trata de un niño, su postura, mirada y rasgos de sus manos, piel y cuerpo, me
indicarían que se trata de un adulto.
2006
Fotografía
tomada en el 2006 en Tierra Blanca, Veracruz, México.
Por: José Hernández Claire.
Las posturas nos resultan más que
evidentes, se trata de “indocumentados” que transitan por México con destino a
la frontera con EUA. Vemos el esfuerzo y trabajo que pasan para subir al tren (“la
bestia”) sin importar su género. Las expresiones de sus rostros no indican
tristeza, al contrario, me parece que se muestran alegres, contentos, tal vez porque
apenas inician con la travesía y se trata de mexicanos (a diferencia de los
inmigrantes centroamericanos).
Por su vestimenta me atrevo a decir
que al menos una de las cuatro personas que aparecen en la foto se observa con
menos problemas económicos que los demás, lo digo por los tenis “puma” que
lleva puestos, así como la gorra y mochila que se ven de “marca”. Las otras
personas se notan de estrato social bajo, probablemente alguno de ellos provenga
de Centroamérica.
Es importante señalar la solidaridad
mostrada en la imagen, más allá de la nacionalidad y género.



