miércoles, 29 de octubre de 2014

Actividad 13. Ruggiero Romano. La Historia y la fotografía.

Eduardo Peñúñuri Terán. Expediente:214210732. Correo: lalopt@hotmail.com. Actividad 13.  Ruggiero Romano. “La Historia y la fotografía”. Miércoles 30 de octubre del 2014.


            Fue interesante pero a la vez un tanto obvio lo que nos dijo Ruggiero Romano en su texto acerca de la Historia y fotografía. La fotografía por sí sola no resulta de gran valor documental, a diferencia de que ésta cuente con el lugar y fecha en que fue capturada, y si es posible, también con el autor de dicha toma.
            Como lo había comentado anteriormente en la reflexión del texto de la película “Salvador”, mi opinión  en ese momento fue que la fotografía en sí sola no significaba mucho, ya que no me decía en qué lugar se encontraban el día de la foto, el tiempo, y quienes eran los que salían en ella. Como nos dice Romano, al contar con la información del lugar y la fecha en que fue tomada, ésta se convierte en documento, pero también a la vez también en “monumento” (para el autor de la foto y el historiador que hace uso de ella), ya que un monumento es lo que te hace “recordar” algunas cosas sobre la imagen capturada, y la fotografía con las características antes mencionadas, aparte de informar (como documento), te hace recordar cosas que a lo mejor en el momento de capturarla no las habías notado.
            La fotografía histórica es muy importante e interesante, ya que nos puede aportar información tanta como nosotros seamos capaces de sustraerle siendo inteligentes, observadores e intuitivos. Esto es, verificando la autenticidad de dicho documento fotográfico mediante las formas y características propias para ello (ejemplo: analizando el tipo de papel fotográfico usado para la época, los textos y fechas marcados en ella, tipo de vestimentas usadas por las personas que coincidan con la época analizada, el contexto fotográfico, etc.). La fotografía nos puede contar muchas otras historias paralelas o ajenas al objeto de estudio, como el medio ambiente que rodea a la o las personas o cosas analizadas en la imagen. Pero como dice Romano, hay que tener mucho cuidado de no afirmar y tomar por verdadero cosas que ni la foto misma nos quiso y quiere contar.
            Otra cosa que me resultó interesante es cuando comenta sobre la falsificación de la fotografía, es decir, cuando se tiene la certeza que una foto es falsa, esta sigue siendo significativa; pero para que esto suceda se tiene que tener consciencia de su falsedad, imagino yo que para darle su respectivo valor de: “porqué motivo fue falsificada”, que quisieron ocultar, lo que realmente trataron de decir o dar a entender, etc.
            Al final, el autor nos comenta brevemente lo relevante de las series fotográficas a diferencia de tener una sola foto, pero imagino que será otro tema posterior que tenga que ver tal vez con el video, que sería un tipo de documento muy diferente al de una foto inmóvil (aclarando que éso es lo que yo creo y me estoy imaginando).





1855

Fotografía tomada en 1855 en Murcia, Murcia, España.
El autor de la foto es: J. Vte. Olivares. Fotógrafo de la Real Casa.

De hecho, detrás de la fotografía viene toda esta información, por lo que me pareció sumamente interesante que el fotógrafo mismo anunciara en ella que: “Se retrata todos los días aunque esté nublado”; y Proporciona su dirección: Platería 79, teléfono 99.


            Todo parece indicar que se trata de una familia típica. La postura es la usual de la época, es decir, con los padres al centro y alrededor los hijos. Solo que esta imagen no me resulta del todo “típica”, ya que si observamos bien, solo parece estar la madre, faltaría el padre de familia. Pienso que lo más probable es que el padre murió (un divorcio sería impensable para la época y menos atreverse todavía a retratarse), porque el tomarse una fotografía en el año de 1855 hubiese significado un acontecimiento muy importante, mucho más para una familia de clase media o media-baja como parecen ser los fotografiados.
            En mi opinión, la vestimenta usada me indica que se trata de una familia de clase media-baja. Se ve que se vistieron con sus mejores “galas”, tal vez las niñas más grandes usaron vestidos de otras personas, ya que se nota que les quedan un tanto holgados. En lo referente a la expresión de sus rostros, la madre se mira un poco seria, tal vez triste, con la mirada fija en la “nada”, no así los cinco hijos más chicos, ya que las sonrisas que emanan de sus rostros me parecen de lo más espontaneas y natural, sin fingir, se ve que la están “gozando” durante la sesión fotográfica. La que parece ser la hija mayor se encuentra un tanto seria, como la madre, tal vez por ser la mayor de sus hermanos y la que mejor se da cuenta de la realidad.
            El que estén con zapatos y calcetas, además de su vestimenta y que todos cuenten con un corte de pelo, me indica que tampoco pertenecen a la clase más baja de su sociedad; sin dejar de observar que la madre trae en su cuello lo que parece ser una cadenita, tal vez con un dije (por la terminación en “V” de la cadena).
En resumen, la vestimenta me indicaría que no cualquier familia humilde puede adquirirla, me dice que son una familia sin demasiadas preocupaciones económicas, pero a la vez sus rostros me dicen todo lo contrario, me parece una familia trabajadora, un tanto sencilla, que lo más probable sería que les hubieran proporcionado la vestimenta para la ocasión o tal vez la adquirieron con algunos sacrificios exclusivamente para la sesión.








1870

Fotografía tomada en 1870 en Almasa, Albacete, España.
Por: Vicente Simarro.

            La fotografía me dice que se trata de una familia de clase media o media-alta, la postura es la usual para este tipo de sesión, la madre sentada en medio, el padre apoyándola con su mano sobre el hombro, y el hijo (al parecer su único hijo) al costado de su madre. Los tres tienen la misma mirada, una mirada “normal y serena” que probablemente les pidieron poner para la ocasión, un tanto serios más no tristes. Noto que no es probable que tengan preocupaciones económicas, ya que la vestimenta usada nos indica la clase a la que pertenecen. A diferencia de la anterior fotografía, se ve que la ropa sí sería la que regularmente utilizan.

            Al situarse la madre un poco delante del padre, me indica el respeto que podría existir dentro de la familia, es decir, no es la postura usual machista de la época, donde el padre es el centro de atención de la foto. La vestimenta de los barones parece costosa empezando por el calzado y los sombreros. La vestimenta de la madre es de calidad para su época, además de traer un dije, collar y abanico, señal indudable de estatus social. No se observa que haya diferencia marcada de edades en el matrimonio, los tres parecen conformes y contentos.








2013



Fotografía tomada en 2013 en Jalisco, México.
Por: Emiliano Thibaut.


Esta imagen me indica un niño de alrededor de doce años de edad, si bien no con una mirada triste, sí con una mirada de resignación, de marginación y lo que aún es peor, una mirada de adulto.
            Por supuesto que su vestimenta indica “marginación”, pobreza, esfuerzo y tal vez, abuso laboral. Con su cuerpo manchado de lo que parece algún tipo de carbón o tierra negra, nos ofrece una idea del trabajo diario que debe desempeñar.
            El contexto ambiental de la foto nos transporta al lugar de su trabajo, con pala en mano vemos el entramado de maleza donde debe transitar y desempeñar su faena. Si no fuese porque sé que se trata de un niño, su postura, mirada y rasgos de sus manos, piel y cuerpo, me indicarían que se trata de un adulto.









2006

Fotografía tomada en el 2006 en Tierra Blanca, Veracruz, México.
Por: José Hernández Claire.


            Las posturas nos resultan más que evidentes, se trata de “indocumentados” que transitan por México con destino a la frontera con EUA. Vemos el esfuerzo y trabajo que pasan para subir al tren (“la bestia”) sin importar su género. Las expresiones de sus rostros no indican tristeza, al contrario, me parece que se muestran alegres, contentos, tal vez porque apenas inician con la travesía y se trata de mexicanos (a diferencia de los inmigrantes centroamericanos).
            Por su vestimenta me atrevo a decir que al menos una de las cuatro personas que aparecen en la foto se observa con menos problemas económicos que los demás, lo digo por los tenis “puma” que lleva puestos, así como la gorra y mochila que se ven de “marca”. Las otras personas se notan de estrato social bajo, probablemente alguno de ellos provenga de Centroamérica.
            Es importante señalar la solidaridad mostrada en la imagen, más allá de la nacionalidad y género.



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