miércoles, 15 de octubre de 2014

Actividad 11. ICS. Reflexión película "Salvador"

Por: Eduardo Peñúñuri Terán.

Observando la película “Salvador” me doy cuenta que la fotografía retrata , “congela” y conserva un instante o momento de la realidad que vivimos en un lugar específico de nuestro mundo, independientemente de la ideología que se tenga, la forma de vida, los valores o sentimientos de las personas. La fotografía captura instantes y hechos de la realidad existente de los seres humanos, animales y cosas que estén frente al lente fotográfico. Para mí significa un micro-instante de la realidad vivida de nuestro mundo o de todo el universo infinito; es decir, una fotografía puede significar algo para alguien, pero si ese “alguien” ya no existiera, si falleciera, la foto capturada seguiría en el mundo, seguiría siendo parte de la realidad del planeta y muy probablemente siga significando “algo” para otras personas en la misma tierra; ¿y si esa fotografía se enviara al espacio?, aun así seguiría teniendo un “significado” para alguien solo que ya no en la tierra, ahora fuera de ella.

            La foto por sí sola carece de historia, será el ser humano el que le otorgue un significado, será el historiador el que le de el valor histórico. La persona común, el investigador, el periodista o el historiador, serán los encargados de ser la “mente consciente” que analice, que le de coherencia a una conexión de acontecimientos que estén alrededor de la fotografía. Siendo en el caso de la película “Salvador”, muy difícil separar o dejar a un lado los sentimientos que puedan influir en la interpretación de los acontecimientos.

            Creo que la actitud frente a la cámara ya sea de un periodista profesional o de cualquier persona común, es capturar un “instante de la realidad” que sea lo más significativo no solo para el fotógrafo, si no para todas las personas que miren la imagen. Por ese “significado” es por lo que un fotógrafo de guerra se arriesga tanto, así como un fotógrafo de la vida salvaje posee una paciencia enorme al esperar días en un solo lugar en condiciones adversas para capturar unos cuantos instantes de un animal salvaje, que es o será significativo para una parte de la sociedad.

            El fotógrafo creo yo, rescata la realidad que está frente a su lente en un período muy corto del tiempo, en otras palabras, solo rescata la realidad en ese instante de la vida, en el lugar y el área que pueda abarcar el lente de su aparato, pero sobre todo, a lo que él como portador de la cámara le otorgó un significado en ese momento, por lo tanto, escogió la dirección del lente y momento justo para hacer clic.

            Pienso que la conservación física de los documentos y materiales fotográficos tiene un límite en el tiempo. Con ello no quiero decir que los documentos no se puedan conservar por siempre bajo otros medios como la digitalización. A lo que me refiero es que las fotografías en sí, impresas con papel fotográfico ya sea del tipo antiguo o moderno, o los rollos de “negativos” utilizados en décadas pasadas,  llegarán el momento, poco más tarde que temprano (tal vez en cientos de años), pero llegará; en el que la imagen se deteriore a causa de los estragos del tiempo. Existen museos y otros lugares donde se conservan los documentos y fotos importantes (con un enorme significado para la humanidad) en cámaras “al vacío” (sin oxígeno), resguardadas con cristales a prueba de “todo” para evitar daños a causa del ambiente (moho, descomposición y otros factores), aun así llegará el día o los cientos de años en que se deteriore. 

            En la actualidad los documentos como las fotografías, videos y otros tipos de textos, pueden ser conservados bajo la digitalización, no confundiendo el tenerlos en dispositivos como los CD’s, memorias USB o las anteriores cintas VHS, ya que éstos dispositivos tienen un tiempo de vida útil. Se pueden copiar de dispositivo en dispositivo, de tiempo en tiempo, de generación en generación, conforme vayan saliendo nuevos artefactos electrónicos para el almacenamiento de información.

            Recordemos que en la antigüedad la forma de conservar los documentos aparte de los papiros, las tablillas de arcilla, de madera o de piedra, existían las narraciones orales de generación en generación. Los griegos en la época arcaica tuvieron los cuentos épicos, años más tarde, en la época clásica llegó la poesía lírica.

            En los años 70’s la NASA envió varios satélites-sondas (los Voyager)  para que recorrieran  por siempre el espacio con información del planeta tierra grabados en un disco de fonógrafo con núcleo de cobre y bañado en oro (por la mayor duración del material al paso del tiempo), dicha información contiene imágenes de los seres humanos, flora y fauna de la tierra, así como imágenes de los principales personajes del planeta, música de nuestros grandes compositores, etc. Todo esto grabado en varios idiomas.
            En resumen, hoy día hay muchas más formas de conservar y preservar documentos antiguos y recientes como fotos y videos gracias a la era de la digitalización.

            La parte de la realidad que conocen los historiadores se define por las fuentes de información confiables obtenidas para su investigación. Si el historiador desea contar sobre la guerra civil librada en El Salvador y aparte de los testimonios orales y escritos de algunos de los involucrados, quiere utilizar fotografías, éstas reflejarán sólo un instante de la realidad en un momento específico en el tiempo; un breve instante que el autor de la foto consideró era lo más significativo en ese momento, mas será tarea del historiador tomar o desechar dichas fuentes y así formarse un criterio con la finalidad de llegar a la meta trazada, que es contar su historia. Para ello, le será difícil dejar del todo a un lado las emociones y análisis subjetivos de las fuentes informativas, y realizar una investigación lo más objetiva, imparcial y equitativa posible.


            Los historiadores conocen solo la parte de la realidad que descubrieron en las ruinas y vestigios del pasado mediante fuentes fidedignas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario