Eduardo Peñúñuri Terán.
Exp: 9210025. lalopt@hotmail.com. Actividad16
Hobsbawm & Le Goff. Entrevistas: “Después del Siglo XX: Un mundo en
transición” y “Seguimos viviendo en la Edad Media”. 21 de noviembre del 2014.
Es
muy interesante la mancuerna de historiadores que nos tocó leer en esta
ocasión. Por un lado tenemos al señor Jacques Le Goff , historiador de origen
francés, ferviente admirador y estudioso durante toda su larga vida de la Historia
Medieval, por el otro, un historiador egipcio de nacimiento pero criado en
Viena y Berlín Eric, Hobsbawm. Ambos con un largo camino recorrido por este
planeta (Hobsbawm falleció en 2012 y Le Goff en 2014), los dos son
contemporáneos nacidos a comienzo de la primera y segunda década del siglo
pasado.
Como dije, me parecieron
interesantes las entrevistas ya que mientras Le Goff recordaba y hablaba de la
vida del hombre desde los primeros siglos después de cristo, hasta la época del
renacimiento y desarrollo del “humanismo”, Hobsbawm nos hablaba del mundo
globalizado que estamos viviendo, del neoliberalismo y sus yugos económicos y
políticos, así como del papel no menos importante que juegan el Banco Mundial,
El Fondo Monetario Internacional y la no menos represiva OCDE.
El papel que juega el historiador en
nuestra época, en la actualidad en que vivimos, definitivamente es muy
diferente a la de épocas pasadas (como las explicadas por Le Goff). El hombre
de nuestra era ya no es el ser regido y dominado por la religión, tampoco es el
estado el que dicta sus políticas económicas y sociales, ya no es la
agricultura su principal fuente de trabajo, así como también ya no son las
comunidades pequeñas sus principales núcleos sociales. Ahora el hombre vive una
era de globalización (para bien o para mal), sus núcleos sociales son las
enormes ciudades, sus fuentes de empleos se relacionan con complejas máquinas y
sus pensamientos e ideas ya no se “mueven por leyes divinas”.
Pero no todo es “miel sobre
hojuelas” en esta era globalizadora, a falta de la tutela divina, ahora contamos
con la del Banco Mundial, El Fondo Internacional, La OCDE y hasta la ONU, para
que nos impongan a todos los países subdesarrollados, las políticas económicas
y sociales que mejor les convenga a sus intereses expansionistas. Es increíble
como en una era donde se ha avanzado tanto en tecnología y comunicación, pero
sobre todo, en desarrollar nuevas formas de producción de alimentos que jamás
hubiéramos soñado en siglos anteriores, nos encontremos hoy con la mayor
desigualdad social y económica de todos los tiempos. Un puñado de países que
controlan “toda la vida” del resto del planeta. Por si fuera poco, dentro de
los países más pobres se encuentran los hombres más ricos del mundo, como es el
caso de nuestro país.
Así como existe una gran diferencia
entre épocas pasadas y presente o entre las economías de nuestro actual mundo
globalizado, así entiendo yo que debemos diferenciar la forma de abordar,
investigar o contar la historia actual. El hombre vive hoy momentos muy
distintos a los de épocas pasadas, el cambio fue radical tanto en la forma de
pensar, de vivir, de vestir, de comer, de trabajar, así como de asignarle todos
los problemas a un poder divino.
El ejercicio de investigación del
historiador en la actualidad debe estar enfocado a los cambios de mentalidad y
las transformaciones por las cuales ha atravesado nuestra sociedad. Es por ello
que el historiador debe analizar estos cambios constantes y enfrentarlos con su
presente, recatar y discutir aquello que le parezca pertinente y dar nuevos
enfoques que enriquezcan la Historia. El estudio debe estar abierto a nuevos
horizontes ya que la manera de escribir la Historia está cambiando
constantemente. El presente les exige a nuestros historiadores que se
replanteen cuál es su labor en la sociedad actual.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario